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14

Información personal

  • Nombre del personaje
    Jeffrey Hunter

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  1. Llevo mucho tiempo con ella en esto del rolplay, se merece estar en esta comunidad, ya que es una buena jugadora y se merece la oportunidad de estar aquí, se ciñe a su personaje y me parece una persona constante y dedicada, por eso le quiero brindar la oportunidad de unirse.
  2. Bienvenido a esta gran comunidad @ MapacheManitas Un saludo.
  3. Bienvenida a esta fantástica comunidad @ METTAcipher espero que esa ansiada invitación te llegue lo antes posible, ganas de tener gente como tú, personas dinámicas y creativas en esta comunidad vienen de lujo. Un abrazo
  4. Me alegra mucho verte por aquí @ RoyNoMas Espero que te sientas como en casa, y darte la mas merecida enhorabuena por haber elegido esta comunidad única. Espero dentro de prontito verte por aquí compañero. Un abrazo P.D Que siiii, Mordisquitos...que otro abrazo suyo de su parte jaja
  5. Nombre y Apellido: Jeffrey Hunter Edad y fecha de nacimiento (REAL): 32 años 10/08/1987 Experiencia previa en roleplay: He estado en varios servidores sin whitelist para aprender a rolear, después de un par de semanas empecé con servidores con whitelist. He estado en MalviviendoRP un mes, 8 meses en SpainRP, como jugador y parte del staff y un mes en Rage en Leyendas Urbanas. Siempre me ha gustado meterme en el papel de mi personaje, e interpretar lo mejor posible, ciñéndome a mi historia personal. Historia completa de tu personaje: Mi nombre es Jeffrey Hunter, actualmente tengo 23 años. Nací en pueblo llamado Plymouth, en Wisconsin. Procedo de una familia trabajadora y humilde. Mi padre Henry Hunter tenía una granja y mi madre Barbara Rush trabajaba en una escuela. Mi padre era el típico granjero de pueblo, persona ruda, terca, y aficionada a toda clase de maquinaria agrícola, era un buen padre, pero su trabajo en la granja le consumía, prácticamente todo el día estaba con mi madre, ya que, desde pequeño, he sido una persona que ha necesitado mucho cariño y atención, y esas carencias afectivas, desgraciadamente no las podía encontrar en él. Mi madre, era todo lo contrario, era todo ternura y pasión, trabajaba en una escuela, así que esos rasgos ya le venían desde lejos, le encantaba su profesión, relacionarse con sus alumnos, y por supuesto, con su propio hijo. Mi madre me leía cuentos, me preparaba la comida, me llevaba al parque a jugar con mis amigos, mientras mi padre, vivía su propia vida, ajeno a todo lo que le rodeaba. Mi infancia fue un poco decepcionante, en mi ciudad natal no había escuela, entonces mis padres me tenían que llevar a la ciudad para poder aspirar a ser algo en la vida, según me decía mi padre. Sinceramente no lo entendía, como mi padre, que no tenía ningún estudio y trabajaba en el campo, podía exigirme tanto. Los niños eran muy crueles, un niño como yo de pueblo, con padre granjero, y unas enormes patillas, ya que eso en mi familia era muy común, sufría el acoso y burla de todos los niños de la clase. Era una persona retraída, no me gustaba relacionarme con nadie, por miedo al rechazo. En esa misma escuela donde nunca podría creer que sacaría algo bueno, conocí al que fue uno de mis mejores amigos de toda mi vida, Michael. Michael era una persona divertida, siempre estaba riendo, y no dudo en acercarse a mí, cuando me vio solo, en una esquina, deseando que sonara el maldito timbre para irme a casa. Me sentía un bicho raro y que todo ese ambiente pijo y esnob no estaba hecho para mi persona. Para mí, nunca ha sido relevante que Michael fuera una persona de color negra, ya que yo lo veía con los mismos ojos que a cualquier otra persona. Michael también estaba sufriendo acoso y ataques, por el simple hecho de tener un color de piel diferente a la del resto, pero ya estaba acostumbrado, gracias a él, mi paso por la escuela fue mucho más llevadero, ya que tenía una persona en la que podía confiar y contarle mis inquietudes. A los 14 años Michael y yo pasamos al instituto, era un mundo completamente nuevo, no tenía nada que ver con la escuela, chicos fumando, parejas besándose, profesores duros…era un mundo nuevo para mí, no sabría si podría aguantar allí todo ese tiempo. Al principio me agobié bastante, el instituto era muchísimo más duro que la escuela en tema estudios, había que empollar prácticamente todos los días si querías sacar buena nota, a menudo Michael me acompañaba a mi casa para poder estudiar el próximo examen que nos tocaba. Mi padre no veía con muy buenos ojos que tuviera un amigo negro, tampoco entendía el porqué de ese odio, pero tenía muchas discusiones por ese tema cuando Michael se iba de casa. Para él esa persona no era bienvenida en nuestra casa. Tenía 17 años era mi último año de instituto, la verdad que ya había ganado confianza en mí mismo y ya no era aquél chico tímido y asustadizo que era hace años, eso sí, seguía teniendo mis hermosas y maravillosas patillas, eran mi seña de identidad, la gente no sabía ni como me llamaba, pero sí que mote tenía: “el Patillas”. Ese año Michael y yo empezamos a coquetear con las drogas, un matón del insti llamado Warren nos ofreció semillas de marihuana a cambio de un par de pavos, fue fácil, solo que estuvimos un par de semanas sin comer en el almuerzo para pagarlas. Nos explicó un poco por encima el cuidado que necesitaban, y nos pusimos manos a la obra. Mi padre para esa época ya estaba jubilado, solo bebía cerveza y rara vez pasaba por casa, era un poco extraño, ya que la mayoría de las noches mi madre acababa durmiendo sola, ya que mi padre llegaba a altas horas de la noche, pero tengo que admitirlo era mejor así, prefería que no husmeara en lo que andaba. Las semillas las plantábamos en mi granja y nadie se enteraba, tengo que admitir que todo aquello se nos iba de las manos. Empezamos a vender lo que nos daba esas plantas de maría y seguíamos invirtiendo, hasta que todo un invernadero de mi granja estaba lleno de plantas. Después de un año ya con 18 y con la edad legal de mi parte, no nos lo pensamos y empezamos a construir un modelo de negocio, pero para ello necesitaríamos un coche, teníamos algo ahorrado de lo que le habíamos vendido a los paletos del pueblo, eran buenos compradores, pero sin sentimientos, venían a por su dosis y se iban. A nosotros eso nos venía bien ya que no queríamos llamar la atención. Me saqué el carné de conducir y Michael cogió prestado el coche de su madre, era un Chevrolet Impala, no era nada del otro mundo, pero hacía que nos pudiéramos mover mejor a la hora de vender. Al cabo de un par de semanas nos dimos cuenta de que se nos quedaba pequeño y teníamos que dar un paso más. Así que decidimos dar el gran paso hacia la ciudad. Una ciudad llena de luces, de gente, estaba acostumbrado a los cuatro paletos de mi pueblo, mi cara rebosaba de felicidad, pero teníamos que pensar como empezar a introducir la marihuana en la ciudad, estuvimos dando vueltas y vueltas, hasta que dimos con un tipo con pintas muy raras en la calle, era una persona rubia, alta, ojos claros, parecía un modelo de revista, en cuanto nos vio por la ciudad nos dio el alto, tampoco era muy extraño que nos pararan, ya que íbamos con unas pintas de paletos empedernidos, pidiendo a gritos un secuestro, nosotros pensábamos que nos iban a atracar o algo parecido, pero fue todo lo contrario. El chico decía llamarse Graves, y nos ofrecía trabajo, muy bien remunerado según él, la idea sonaba de lujo, pero me daba mala espina que alguien nos parara y nos diera trabajo tan pronto, sin conocernos de nada. Michael estaba nervioso, no paraba de mirar hacia todos los lados, lo miraba y es como si tuviera un presentimiento de que algo malo iba a pasar. Graves fue claro, que primero nos teníamos que ganar su confianza haciendo algunos trabajillos y que por cada trabajo íbamos a ir ganando más y más dinero. Los primeros trabajos eran de recoger a personas y llevarlas a sitios puntuales, encargos de comida y alcohol, e incluso estuvimos de camareros en una fiesta. Graves nos proporcionó un apartamento cutre para descansar mientras realizábamos todas esas tareas en la ciudad. Después de un año, empezamos a mosquearnos, llevábamos mucho tiempo trabajando para él y apenas teníamos beneficios, nuestro dinero salía la mayor parte de vender algo de droga que teníamos, eso no podía seguir así, Michael estaba muy enfadado con Graves, él decía que nos habían tomado por tontos y que solo buscaban dos chicos idiotas que les hicieran los trabajos sucios por unos cuantos dólares, aquél mismo momento decidimos ir a casa de Graves y decirle las cosas claras, era un 10 de Agosto de 2006, una fecha que jamás olvidaré. Michael tomó la iniciativa y cogió el coche, me monté como pude y salimos quemado rueda hacia la casa de Graves, Michael se bajó del coche chillando “Graves, Graves, sal de ahí, asquerosa sabandija, se acabó, lo dejamos”, me pareció una idea un poco estúpida incluso para mí, no conocíamos a Graves totalmente, no sabíamos a lo que se dedicaba, e incluso si estaría acompañado en ese momento. Era muy extraño, la casa parecía estar vacía, en la parte de atrás de la casa se escuchaban voces, gritos y se veía una luz, no sabía muy bien que era…Fuimos a observar con cautela que era lo que estaba pasando. Cuando llegamos allí la imagen era dantesca, multitud de personas con capuchas blancas y túnicas, al lado de una hoguera, rodeando a una persona negra desnuda, le estaban pegando una soberana paliza, no entendíamos quien era esa gente y porque hacían lo que hacían, pero no había tiempo para ello, había que marcharse de allí. Volvimos hacia el coche, pero ya era demasiado tarde, había dos encapuchados en nuestro coche esperándonos con pistolas. Nos ataron las manos y nos llevaron hacia la multitud…tengo que admitirlo, confiaba que Graves aclarara este malentendido y nos dejaran irnos en paz. Cuando llegamos a la multitud el circulo se estaba abriendo y dejaban a una persona justo en el medio. Esa persona se quitó la capucha y no podía creer que era lo que veían mis ojos…era mi padre. No podía ser verdad, tendría que ser una broma de mal gusto, una pesadilla. Sus primeras palabras fueron: -Qué bueno volver a verte hijo, pensé que ya no te acordarías de tu viejo padre. Era mi padre, aquél estúpido, terco y bruto granjero, ¿Liderando un grupo de asesinos?, ¿Que cojones estaba pasando?, al rato apareció Graves y nos explicó que mi padre ha liderado ese movimiento en secreto durante muchos años, se dedican a secuestrar y a mandar al otro barrio a toda la escoria negra de este país, yo les insistí que eso no me parecía normal, que todos somos iguales y que no podían hacer eso, mientras decía esas palabras, Michael miraba fijamente al cuerpo ya sin vida de una persona negra, tendida en el suelo, no gritaba, no se expresaba, creo que estaba en estado de shock. Le pedí por favor a mi padre que parara con todo esto, que volviéramos a nuestra granja y que nada de eso habría pasado, él me decía que ya no había vuelta atrás, y que yo tenía que dar el siguiente paso. Me pusieron un arma en la mano: - ¿Ves a esa mierda que tienes a tu lado?, quiero que lo mates, y lo vas a hacer con tus propias manos; me dijo mi padre. -No puedo papa, es Michael, mi amigo de la infancia, no puedo hacer eso, estáis locos… -O el o tu, tú decides Jeffrey, nadie le extrañara, es un parasito de esta sociedad, solo nos quitan el trabajo a los americanos, pero tu sí que tienes futuro hijo mío, un gran futuro blanco. Otros componentes del grupo empezaron a apuntarme con sus pistolas y solo estaban deseando que apretara el gatillo, intenté forcejear con mis captores, pero no paraban de apuntarme, y de amenazarme de que, si seguía con esa actitud, moriríamos los dos. Michael se arrodillo frente a mí y me dijo. -Tienes que hacerlo Jeffrey, te matarán si no lo haces. Mi corazón se empezó a acelerar a una velocidad que parecía que me iba a explotar, se me vinieron muchos recuerdos de Michael y míos, estaba paralizado, creía que me iba a desmayar. -HAZLOOOOO DE UNA VEZ; gritaba mi padre de fondo. Cerré los ojos y el disparo cortó el silencio en aquella fría y oscura noche del 10 de agosto de 2006. Tiré el arma al suelo y me di la vuelta con la cara llena de sangre, me arrodillé en el suelo y no paré de llorar, mientras me preguntaba que cojones acababa de hacer. Mi padre se acercó por detrás y me dio una palmada en la espalda, mientras me decía: -Tranquilo Jeffrey, era él o tu, me alegro de que hayas tomado esa decisión -Tú no eres mi padre, te odio; fueron mis palabras Salí de allí corriendo y me monté en el coche, iba conduciendo como un loco, no sabía a donde iba, pero me daba igual, en esos momentos solo tenía ganas de desaparecer. Me fui al apartamento y empecé a caer en una gran depresión. Tenía ya 23 años, y seguía en esa ciudad de mierda, con mis problemas de mierda, y viviendo un auténtico infierno. Estuve trabajando de donde salía, paseador de perros, tendero en un badulaque, camarero, pizzero, trabajos basura para el tipo de persona que era yo. Había cambiado mi carácter, no me relacionaba, apenas comía, sentía que era una persona sin sentimientos. Seguía teniendo pesadillas con la muerte de Michael, jamás me perdonaría lo que le hice, el confió su vida en mí, y yo se la quité. Me miraba al espejo y no me reconocía, ¿qué había sido de ese chico con patillas divertido y que se reía con todo el mundo? Eso tenía que cambiar, pero desde ese mismo momento, llevaba 3 años con una enorme depresión y eso se debía de acabar. Tenía que cambiar radicalmente de vida, y de ciudad, esa ciudad, me recordaba a Michael, pero mientras que estuviera allí no podría progresar en mi vida. Así que gasté todos mis ahorros en un vuelo de avión para la ciudad de Los Santos, un sitio que me habían descrito como paradisiaco, esperando, que fuera mi último destino, ya que mi vida pasada, habría sido para olvidar. Buscaría un trabajo nuevo y empezaría una nueva vida, superando mis miedos y estableciendo mis metas. Vaya donde vaya, siempre te llevaré conmigo Michael. Cuídate allí arriba, nos veremos tarde o temprano. Aspiraciones: Su meta en la vida es reconciliarse consigo mismo por el asesinato de su amigo Michael. Su segunda meta es crecer profesionalmente, ser una persona de utilidad en la vida. Encontrar un trabajo estable e intentar sacar unos beneficios extra por algún otro lado. En cuanto a lo social, prefiere la soledad, ya que nunca ha tenido muchos amigos, pero si tiene la suerte de tenerlos, espera que sean tan divertidos como él. Miedos: Tener que encontrarse con su padre en un futuro, ese momento es su mayor némesis. No llegar nunca a superar la muerte de su amigo. Empezar una relación con una mujer, ya que nunca ha tenido pareja. Habilidades: Buen empresario. Cuando tiene que hablar, tiene bastante labia. Tiene un don natural para los negocios. Buen piloto de helicópteros y avionetas. Frío y calculador. Sabe escuchar y es empatico. Cualquier cosa que quieras añadir (Opcional): Tiene una estatura de 179 cm, ojos color marrón oscuro, pelo moreno y unas patillas muy señaladas. Es muy competitivo, tenaz y se sacrifica por lo que realmente le importa. También es fiel a su gente, sincero y muy divertido.
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