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ShinobiR

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  1. https://despistaos.es/foro/profile/6599-n3lly/
  2. Nombre y Apellido que vayas a usar ingame: Roberto Gomes Edad y fecha de nacimiento (REAL): 09/07/1986 - 33 años Experiencia previa en roleplay: Llevo un poco roleando en otro server Historia completa de tu personaje (cómo lo interpretarás, procedencia, qué pretende ser, aspiraciones, miedos etc...): Roberto Gomes tiene 23 años y es un chico muy peculiar: es inculto, grosero y bocazas. Si le preguntaras por sus aspiraciones en la vida probablemente te diría que ha aspirado tantas cosas por la nariz que no se acuerda de todas. A pesar de todo, en el fondo tiene buen corazón, y es muy buen amigo de sus amigos; su gran problema es su adicción a las drogas. A todas las que pille. Si Roberto supiera por lo que pasaron sus padres para tenerlo… Sus padres, Josefa Lorenzo y Mateo Gomes, tuvieron que huir en diciembre de 1994 de la Murcia natal de Josefa puesto que los padres de ésta se oponían a la relación de su hija con el puertorriqueño, hasta el extremo de dejarla como la vergüenza del pueblo. Probablemente no sería como es si la historia de su familia hubiera sido una feliz, pero parece que ya es demasiado tarde para él: su vida ha estado hundida desde antes de tenerla. Tras su huida, la familia Gomes fue a parar a Castelldefels, Barcelona; ciudad más comúnmente conocida como Castefa. Allí fue donde, en el verano del 95, tuvieron a su primer y único hijo: Roberto Gomes Lorenzo. Sobrevivían a duras penas, sin dinero ni trabajo fijo, con su padre fuera de casa durante largos periodos para trabajar por cuatro duros recogiendo cualquier fruto que le ofrecieran, y su madre limpiando casas cuando se lo permitía el cuidado de su hijo. Roberto no recuerda muy bien su infancia, pero si se esforzara podría rememorar aquellos retortijones en la barriga cuando llevaba algún día sin comer, podría acordarse de todas aquellas tardes en la calle jugando con los amigos del barrio, también podría recordar las constantes peleas de sus padres por dinero, trabajo, o cualquier cosa. Sin hacer tanto esfuerzo, Roberto podría recordar su adolescencia. Este grupo de amigos pronto descubrió las discotecas y las raves; las fiestas interminables de fines de semana enteros, y las drogas que acompañan siempre a estos eventos. Poco sabía Roberto las consecuencias de sus actos: apenas unos años después las drogas ya habían hecho mella en su cerebro, a la temprana edad de 23 años. Con 19 años Roberto conoció a la Jenny, la nueva camarera de su garito de siempre. Después de varios findes y muchos chupitos solo para verla, se armó de valor para invitarla a salir. Ella le correspondió y así Roberto se la llevó de botellón: una noche interminable de fiesta y bailes, nada de cenas románticas ni nada por el estilo. Después de varios meses saliendo y quemando la noche de Castefa surgió el amor, eran tal para cual. La relación se alargó durante 11 bonitos meses, momento en el cual ella le contó algo que no podía seguir ocultándole: tenía 2 hijos pequeños, un niño de 6 años y una niña de 2. Roberto se quedó blanco, no se lo esperaba, pero aun así lo aceptó sin problemas. Le pidió que se los presentara, y en un domingo soleado se fueron los cuatro a la feria. Se veía formarse una bonita familia, todo iba sobre ruedas. Después de eso Roberto se sentía eufórico, se tatuó el nombre de la Jenny en el culo como señal de su amor. Lo que él no sabía es que todo estaba empezando a cambiar; ella había conseguido un trabajo nuevo en un restaurante de lujo. Allí la Jenny conoció a un hombre millonario y la relación empezó a desmoronarse, ella se enamoró de ese hombre y dejó a Rober con el corazón roto y sin su compañera de fiesta. A raíz de la ruptura Roberto entró en una depresión, pero un amigo suyo se enteró de lo que le había pasado. Enseguida lo fue a buscar para sacarlo de casa y que se olvidara de todo. Empezó a volver a salir con todos los amigos del barrio y para olvidar todo lo que le había pasado dejó los porros para pasarse a cosas más duras. Llegó un punto en que el poco dinero que tenían sus padres y que conseguía robarles no era suficiente para costear sus vicios y comenzó a trapichear para sacar algo para su propio consumo. Una vez más demostró haber tomado la decisión equivocada que no tardaría en volverse en su contra; un mal día de agosto Roberto le estaba pasando unos eurillos de marihuana a un chaval en el parque de la Muntanyeta cuando los mossos lo pillaron. Se libró de una gorda por no llevar nada más encima, pero le llegó una multa a casa que confirmó las sospechas de sus padres. Este hecho fue además la gota que colmó el vaso: sus padres, desesperados por la conducta de su hijo, lo iban a mandar con su tío a trabajar. Hacía cerca de un año que el hermano de Josefa, Juan Francisco, se había ido a vivir a Paleto Bay, en una isla de la costa oeste de Estados Unidos. Los hermanos habían vuelto a hablar, a contarse cosas, a ponerse al día por primera vez tras la huida de su hermana. Juan Francisco siempre había sido una persona abierta de mente a la vez que trabajadora y familiar, y motivado por esta relación recuperada fue el propio Juan Francisco el que sugirió a su hermana que mandara a su sobrino con él, a ponerlo en vereda... Ya veremos si sabía a lo que se atenía. Roberto tiene miedo de cómo será su vida de ahora en adelante: sin sus amigos de la infancia, su vida nocturna y lejos de su familia. Aunque esté con su tío, no tiene confianza con él, no lo conoce. Aspirará a conocer la vida nocturna de su nueva ciudad; rezando porque en las discotecas de la ciudad no sea todo reggaetón como en La Llama, y quizás comprarse el coche de sus sueños: un deportivo descapotable tuneado; ya sea continuando con sus trapicheos, o bien con el trabajo que le ayude a encontrar su tío. Cualquier cosa que quieras añadir (Opcional): La interpretación de Roberto Gomes, apodado Billy G, sería la de un personaje yonki típico de la ruta del bacalao, el cual llega a una ciudad nueva para él donde aun sabiendo que va para trabajar con su tío, no tiene la capacidad para imaginar lo que es un trabajo de verdad. Abierto socialmente, pero a la vez con un turbio pasado que le hace refugiarse en las drogas y su propia ignorancia. Cómo se desarrolle dependerá de sus nuevas vivencias con su tío y toda la gente que conozca, pudiendo reformarse o perderse para siempre. - Aspiraciones: Intentar centrarse en la vida al lado de su tío llevando una vida normal. - Miedos: Roberto teme la soledad y la nueva vida que le espera junto a su tío dado que no tiene mucha confianza con él. - Le gusta la vida nocturna en general: discotecas, raves y todo lo que venga junto a ello. - No le gusta trabajar, el reggaetón y los coches sin tunear.
  3. Nombre y Apellido que vayas a usar ingame: Roberto Gomes Edad y fecha de nacimiento (REAL): 09/07/1986 - 33 años Experiencia previa en roleplay: llevo poco roleando en otro server Historia completa de tu personaje (cómo lo interpretarás, procedencia, qué pretende ser, aspiraciones, miedos etc...): Roberto Gomes tiene 23 años y es un chico muy peculiar: es inculto, grosero y bocazas. Si le preguntaras por sus aspiraciones en la vida probablemente te diría que ha aspirado tantas cosas por la nariz que no se acuerda de todas. A pesar de todo, en el fondo tiene buen corazón, y es muy buen amigo de sus amigos; su gran problema es su adicción a las drogas. A todas las que pille. Si Roberto supiera por lo que pasaron sus padres para tenerlo… Sus padres, Josefa Lorenzo y Mateo Gomes, tuvieron que huir en diciembre de 1994 de la Murcia natal de Josefa puesto que los padres de ésta se oponían a la relación de su hija con el puertorriqueño, hasta el extremo de dejarla como la vergüenza del pueblo. Probablemente no sería como es si la historia de su familia hubiera sido una feliz, pero parece que ya es demasiado tarde para él: su vida ha estado hundida desde antes de tenerla. Tras su huida, la familia Gomes fue a parar a Castelldefels, Barcelona; ciudad más comúnmente conocida como Castefa. Allí fue donde, en el verano del 95, tuvieron a su primer y único hijo: Roberto Gomes Lorenzo. Sobrevivían a duras penas, sin dinero ni trabajo fijo, con su padre fuera de casa durante largos periodos para trabajar por cuatro duros recogiendo cualquier fruto que le ofrecieran, y su madre limpiando casas cuando se lo permitía el cuidado de su hijo. Roberto no recuerda muy bien su infancia, pero si se esforzara podría rememorar aquellos retortijones en la barriga cuando llevaba algún día sin comer, podría acordarse de todas aquellas tardes en la calle jugando con los amigos del barrio, también podría recordar las constantes peleas de sus padres por dinero, trabajo, o cualquier cosa. Sin hacer tanto esfuerzo, Roberto podría recordar su adolescencia. Este grupo de amigos pronto descubrió las discotecas y las raves; las fiestas interminables de fines de semana enteros, y las drogas que acompañan siempre a estos eventos. Poco sabía Roberto las consecuencias de sus actos: apenas unos años después las drogas ya habían hecho mella en su cerebro, a la temprana edad de 23 años. Llegó un punto en que el poco dinero que tenían sus padres y que conseguía robarles no era suficiente para costear sus vicios y comenzó a trapichear para sacar algo para su propio consumo. Una vez más demostró haber tomado la decisión equivocada que no tardaría en volverse en su contra; un mal día de agosto Roberto le estaba pasando unos eurillos de marihuana a un chaval en el parque de la Muntanyeta cuando los mossos lo pillaron. Se libró de una gorda por no llevar nada más encima, pero le llegó una multa a casa que confirmó las sospechas de sus padres. Este hecho fue además la gota que colmó el vaso: sus padres, desesperados por la conducta de su hijo, lo iban a mandar con su tío a trabajar. Hacía cerca de un año que el hermano de Josefa, Juan Francisco, se había ido a vivir a Paleto Bay, en una isla de la costa oeste de Estados Unidos. Los hermanos habían vuelto a hablar, a contarse cosas, a ponerse al día por primera vez tras la huida de su hermana. Juan Francisco siempre había sido una persona abierta de mente a la vez que trabajadora y familiar, y motivado por esta relación recuperada fue el propio Juan Francisco el que sugirió a su hermana que mandara a su sobrino con él, a ponerlo en vereda... Ya veremos si sabía a lo que se atenía. Cualquier cosa que quieras añadir (Opcional): La interpretación de Roberto Gomes, apodado Billy G, sería la de un personaje yonki típico de la ruta del bacalao, el cual llega a una ciudad nueva para él donde aun sabiendo que va para trabajar con su tío, no tiene la capacidad para imaginar lo que es un trabajo de verdad. Abierto socialmente pero a la vez con un turbio pasado que le hace refugiarse en las drogas y su propia ignorancia. Cómo se desarrolle dependerá de sus nuevas vivencias con su tío y toda la gente que conozca, pudiendo reformarse o perderse para siempre.
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