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Mastixd

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    James Goodman

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  1. link del foro: https://despistaos.es/foro/profile/35381-maar92/
  2. Su perfil es @ galeo . Gracias y Saludos.
  3. Nombre y Apellido que vas a usar ingame: Sergio Atrusti Edad y fecha de nacimiento (REAL): 21, 30 Septiembre 1998 Experiencia previa en roleplay: FiveM desde hace un año en otra comunidad española (750 h registradas). Historia del personaje Sergio Atrusti, nacido en Los Santos el 30 Septiembre de 1988. De padres estadounidenses, Sergio nació en el hospital de Paleto, al norte de la isla. Sus padres trabajaban en la pollería "Clucking Bell", su padre deshuesaba los pollos en la fábrica y su madre los vendía en un pequeño local cerca de ésta. La relación con sus padres era muy neutra, ya que estaban todo el dia trabajando para pagar los duros impuestos de Blaine County. Sergio contaba con lo que sus padres le compraban, algo bastante justo no tuvo una infancia muy feliz ni muy triste, más bien se conformó siempre con lo que tenía ya que pronto pudo entender la difícil situación. Los primeros años de vida, Sergio era un niño corriente que jugaba con los demás niños de paleto. Cazar ranas en el norte del lado de Sandy Shore fue uno de los principales alicientes a la hora de gastar su tiempo libre. Allí conoció a su amigo Sam, era un niño que vivía en los mismos bloques de apartamentos que Sergio. Su infancia hizo que no necesitase mucha gente alrededor, era capaz de distraerse con una tarde de paseo o con una escapada por las montañas cerca de Paleto. Cuando empezaron el colegio, a lo largo de los años se empezaba a notar que Sergio no era un chico corriente, destacaba en algunas cosas y flaqueaba en otras que eran más normales. Un día, la profesora sacó a Sergio a la pizarra a realizar unos problemas de matemáticas, este, en mitad del problema se quedó en blanco, su piel estaba blanquecina, como muy pálida, muy nervioso y sin saber qué hacer, los niños empezaron a reírse de él porque se pensaban que era tonto o estaba loco, incluso su mejor amigo de confianza, Sam, Sergio se fue de la clase callado y sin decir nada. A los pocos meses, fue teniendo cada vez menos amigos debido a ese suceso, se sentía solo y con pocas ganas de hacer cosas, pues ya no tenía a nadie de confianza. Al entrar al instituto, intentó volver a entablar la relación que tenía con Sam de pequeño, pero este se convirtió en su mayor enemigo. Un dia en el patio, en un grupo grande de personas empezó a contar cosas íntimas de él que solamente él, por haber sido de confianza sabía, seguramente para sentirse superior y gracioso ante todo el instituto “miradlo se está metiendo con el rarito”, en ese instante, Sergio con el ceño fruncido y con el puño apretando de la rabia que tenía en ese momento le arreó un puñetazo muy fuerte a Sam por todo el rencor que había acumulado en ese momento, se sintió como liberado, pues había estado todos estos años callado y soportando el dolor y la angustia que sentía el mismo y su soledad. Ese mismo año se graduó en el instituto. Todo el mundo dejó de meterse con él, pues había demostrado una faceta suya que nadie nunca había visto jamás, él mismo se sorprendió, ya que había descubierto que nadie podía acabar tan fácilmente con él. Empezó a desarrollar una personalidad bastante autodidacta, como prácticamente había estado toda su vida, ya no necesitaba a nadie con él y podía con cada problema que se presentaba en su vida. Entendió en ese momento que si él no hacía las cosas, nadie iba a venir a hacerlas. Fueron pasando los años, Sergio se licenció en lo que llamamos “la Universidad de la Vida”, fue un hombre bastante activo y conocido por el norte. Contaba con estudios básicos, por lo que no tenía mucho dinero. Fue entonces cuando decidió que sus días al norte de Los Santos habían terminado. Durante mucho tiempo se dedicó a buscar un trabajo que le permitiera viajar, el cual no le produjese el hastío necesario como para querer mandarlo todo a la mierda e irse del país. Trabajó en las granjas situadas en la falda del monte Chiliad durante unos años hasta que uno de los vecinos perdió la cabeza. Él era Simon Red, un señor mayor terrateniente, el cual por sus problemas familiares se dedicaba a cazar patos con escopeta durante largas noches. Trabajó en el aserradero cerca de Paleto durante casi un año completo, hasta que decidió poner rumbo al sur. Los Santos. Su intención no era más que asentarse en la ciudad, respirar el ambiente cosmopolita que podrían ofrecer sus calles. Vigilante de seguridad, transportista, repartidor de pizza, comprador de piezas de coches usadas y camionero fueron algunos de sus trabajos, hasta que en uno de los viajes con el camión de la empresa conoció a Seven Red, un norteño que vivía cerca del lago, al sur de Paleto, este hombre entró en su círculo de confianza bastante rápido, pues era raro que Sergio volviese a confiar en alguien después de todo lo que le había pasado. Durante un par de años, meses pasados a cumplir los 20, Sergio y su nuevo confidente, se dedicaron a trabajar en el barco del padre de Seven el cual se dedicaba al transporte de minerales desde África hasta las costas norteamericanas. Largas noches de travesía durante el Atlántico le hicieron soñar con no tener que volver a trabajar, con una vida dedicada a si mismo y quién sabe si a alguna mujer. Visitaba a sus padres con regularidad cada vez que volvía a Los Santos, pero su ilusión por ser alguien se acrecentaba cada vez que veía que todo alrededor del apartamento de sus padres seguía igual. No encontraba nada nuevo, sus padres seguían trabajando deshuesando y vendiendo pollos, sus vecinos seguían teniendo el mismo coche antiguo con la pintura corroída por los vientos que soplaban el salitre desde el mar de Paleto, Sam, que no tenía ningún tipo de aspiración en la vida, ahora se dedicaba a hacer horas en una tienda de comida cerca del Yellow Jack. Sergio, que se había convertido en alguien importante dentro del equipo del barco del padre de Seven, descubrió que realmente no hacía un transporte legal de mercancías, sino que algo había oculto en algunas de las bodegas del barco. Sí, eran diamantes por un valor incalculable, quién sabe si podría incluso contar los miles de dólares que podría obtener robando tan solo una pequeña parte de los diamantes. No tuvo gran suerte, ya que en una de las patrullas que los vigilantes realizaban por el barco fue cazado mirando con una linterna el brillo limpio que esos diamantes en las paredes de esas cajas ocultas. No fue reprimido, ni si quiera despedido por hacer esto, sin embargo, sería de gran ayuda para el padre de Seven. Desde entonces Sergio se dedicaría al sucio negocio de la venta de diamantes. Él lo tomó como el gran momento para despegar, aunque sabía la cantidad de problemas que le podría acarrear ser un traficante de diamantes. Decidido durante la noche, a la mañana siguiente se veía con las fuerzas suficientes para entregar los brillantes, pero… algo pasaba en el barco: ¡Apaguen los motores, somos la Armada de los Estados Unidos! Sergio se apresuró a guardar todos los diamantes en una bolsa y tirarlos por la borda, pensó que más tarde podría ir a buscarlos junto a Seven y así repartir el botín, pero nada fue como imaginaba, de los diamantes que arrojó, tan solo recuperó una pequeña parte semanas después. Aunque les fue de mucha ayuda para un gran objetivo. Pese a que el padre de Seven fue encarcelado bajo una fianza de 1.500.000$, a ellos dos no les azotó el peso de la ley. Durante unos meses, ocultó a Seven que tenía unos diamantes escondidos, era su arma secreta por si en algún momento eran de ayuda. La mañana siguiente tras la visita de Seven a su padre en la cárcel de Terre Haute, Seven vino en un estado de euforia algo contenida. Le contó que alguien llamado Luís Alfredo tenía un plan para ellos, ‘El Plan’. Costa este de EEUU, Jacksonville, Florida. 20 de abril de 2014 por fin llegaba el día que les daría la gloria. Sergio apareció en el domicilio que compartían y se encontró a Seven con otro hombre bastante peculiar. Era Luís Alfredo, un Mexicano moreno de piel y el cual parecía algo chiflado, al menos no con el suficiente seso como para asestar un golpe a un pollo y venderlo para comer. Bajaron a su coche y ahí encontraron todo el material y armas que Luís dijo que eran necesarios para el golpe: disfraces, máscaras, cascos, varios sprays de color el cual usarían para pintar por dentro los cristales del coche de huida, varias cuerdas y armas.. 3 pistolas de bajo calibre y 3 cuchillos, acompañados de estas armas cerca de 100 balas puestas en unas cajas de cartón sin color alguno. Sergio se había dedicado durante todo el tiempo que esperaron en el apartamento a hacer contactos para conseguir los materiales que intercambió por los pocos diamantes que rescató. Sergio estaba pletórico, decidido, se sentía un hombre afortunado ya que ese mismo día serían millonarios pero…. “¡PUM!” - se escuchó desde fuera del coche de Sergio. Luís había decidido dejar inconsciente a Atrusti y seguir con el plan junto a Seven, aunque a éste no le dijo nada de lo sucedido, simplemente dijo que Sergio se quedaría fuera del banco para esperarles en un coche que tenía que ir a pedir y así librarse por si algo salía mal. Durante horas se quedó en el apartamento sin enterarse de nada, pero al despertarse y salir vió sangre, mucha sangre.. y un tipo con medio cuerpo encima de una silla y un corte en el cuello. Al verlo Sergio cogió sus cosas y corrió, todo lo que pudo y más… nunca había visto semejante atrocidad. Con lo puesto y poco más que un último diamante guardado en el monedero de su cartera, Sergio puso rumbo hacia el lugar donde se reunirían si todo iba bien y no tenían ningún problema. Los Santos. Al llegar se encontrará con Seven, al que ya ha avisado que está en un bus llegando a la estación. Aunque piensa que todo ha salido bien, al llegar, Seven no tiene buenas noticias... Aspiraciones: ser alguien conocido y respetado por toda la gente que se ha llegado a meter con el y tener una vida tranquila y sin preocuparse del dinero Miedos: a volver a caer en la soledad y la tristeza, pues fue muy duro para él Habilidades: tiene una capacidad de autoaprendizaje muy buena, es bastante avispado y buen conductor.
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